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viernes, 18 de noviembre de 2011

Tránsito

El camino también desaparece mientras lo pienso, mientras lo digo. 
La sabiduría no está ni en la fijeza, ni en el cambio, sino en la dialéctica entre ellos. Constante ir y venir: la sabiduría está en lo instantáneo. 
Es el tránsito. 
El tránsito no es sabiduría sino un simple ir hacia... 
El tránsito se desvanece: sólo así es tránsito.

Octavio Paz.

martes, 25 de octubre de 2011

Verano


Bajo del cielo fiel, junio corría arrastrando en sus aguas dulces, fechas... 

Llegas de nuevo, río transparente,
todo cielo y verdor, nubes pasmadas,
lluvias o cabelleras desatadas,
plenitud, ola inmóvil y fluente.
Tu luz moja una fecha adolescente:
rozan las manos formas vislumbradas,
los labios besan sombras ya besadas,
los ojos ven, el corazón presiente.
¡Hora de eternidad, toda presencia,
el tiempo en ti se colma y desemboca
y todo cobra ser, hasta la ausencia!
El corazón presiente y se incorpora,
mentida plenitud que nadie toca:
hoy es ayer y es siempre y es deshora.


Octavio Paz




sábado, 1 de octubre de 2011

Día

¿De qué cielo caído,
oh insólito,
inmóvil solitario en la ola del tiempo?
Eres la duración,
el tiempo que madura
en un instante enorme, diáfano:
flecha en el aire,
blanco embelesado
y espacio sin memoria ya de flecha.
Día hecho de tiempo y de vacío:
me deshabitas, borras
mi nombre y lo que soy,
llenándome de ti: luz, nada.

Y floto, ya sin mí, pura existencia.


Octavio paz

lunes, 23 de mayo de 2011

El mar, el mar y tú, plural espejo...


El mar, el mar y tú, plural espejo, 
el mar de torso perezoso y lento 
nadando por el mar, del mar sediento: 
el mar que muere y nace en un reflejo.
El mar y tú, su mar, el mar espejo: 
roca que escala el mar con paso lento, 
pilar de sal que abate el mar sediento, 
sed y vaivén y apenas un reflejo.
De la suma de instantes en que creces, 
del círculo de imágenes del año, 
retengo un mes de espumas y de peces,
y bajo cielos líquidos de estaño 
tu cuerpo que en la luz abre bahías 
al oscuro oleaje de los días.


Octavio Paz

miércoles, 18 de mayo de 2011

Entre irse y quedarse

Entre irse y quedarse duda el día,
enamorado de su transparencia.
La tarde circular es ya bahía:
en su quieto vaivén se mece el mundo.
Todo es visible y todo es elusivo,
todo está cerca y todo es intocable.
Los papeles, el libro, el vaso, el lápiz
reposan a la sombra de sus nombres.
Latir del tiempo que en mi sien repite
la misma terca sílaba de sangre.
La luz hace del muro indiferente
un espectral teatro de reflejos.
En el centro de un ojo me descubro;
no me mira, me miro en su mirada.

Se disipa el instante. Sin moverme,
yo me quedo y me voy: soy una pausa.

Octavio Paz

sábado, 14 de mayo de 2011

Relámpago en reposo

Tendida, 
piedra hecha de mediodía, 
ojos entrecerrados donde el blanco azulea, 
entornada sonrisa. 
Te incorporas a medias y sacudes tu melena de león. 
Luego te tiendes, 
delgada estría de lava en la roca, 
rayo dormido. 
Mientras duermes te acaricio y te pulo, 
hacha esbelta, 
flecha con que incendio la noche. 


El mar combate allá lejos con espadas y plumas.


Octavio Paz